En la nube se están viendo nuevos paradigmas de implementación de seguridad. Que todas las tecnologías sean preventivas y que las empresas cuenten con una visibilidad accionable para la monitorización de las amenazas marca la diferencia.
La seguridad cloud preocupa al 70% de los profesionales IT, ¿se traduce esto en un aumento de la venta de soluciones de seguridad para estos entornos?; ¿los retos en entornos cloud y virtualizados son diferentes?; ¿qué cambios están asumiendo las empresas en sus políticas de seguridad con la entrada en vigor de la ley de protección de datos europea, las fronteras, las patriot acta?…
Además, el movimiento libremente de los datos entre nubes y la acogida de soluciones como CASB (Cloud Access Security Broker) son algunas de las cuestiones que hemos abordado en este desayuno de prensa en el que Rosalía Arroyo, redactora jefe de ChannelBiz, se ha reunido con Eusebio Nieva, Director Técnico de Chek Point para España y Portugal, y Eduardo Sanz, Regional Manager de Eset.
En nuestro país, las empresas de seguridad están empezando a desplegar números proyectos y pruebas de concepto en clientes tanto en servicios de Amazon, Azure y otros proveedores e incluso en las propias nubes de las empresas, tal y como confirma Check Point. “En un año, el interés por la seguridad en entornos cloud se ha multiplicado de 0 a 100”, afirma Eusebio Nieva.
“En la seguridad siempre hemos ido un poco retrasados respecto a los países de la UE pero poco a poco las empresas se han concienciado y se está notando un aumento en la venta de seguridad para sus sistemas”, apunta Eduardo Sanz, Regional Manager de Eset.
En la nube se están viendo nuevos paradigmas de implementación de seguridad y los proveedores de servicios cloud (Amazon, Azure…) también ocupan un sitio, aunque no es su foco de negocio. “Para ellos la seguridad es un aspecto más que pueden aprovechar para vender a sus clientes, pero al final es el cliente el que tiene que decidir bajo qué premisas y cómo quiere implementar esa seguridad”, explica Nieva.
Lo que proporcionan los grandes proveedores de servicios cloud es una seguridad muy básica, muy genérica, que no está personalizada a las necesidades del cliente y que puede escalarse para todos. En cuanto el cliente requiere algo más, necesita proporcionarse él mismo su seguridad.
Hoy en día la seguridad ya no se implementa como un perímetro que protege, etc. sino que cada vez que se establece un servicio, que se establecen los bloques que componen ese servicio, la seguridad es un bloque más y a la hora de desplegar, ampliar o escalar lo que se hace es que se escalan todos los componentes.
“Los proveedores de cloud deberían aportar un mínimo de seguridad en los servicios que están dando, aunque el cliente tiene que leer las condiciones de uso del servicio y saber si le convienen o no, o cómo mejorar esa seguridad que le puede aportar el proveedor de cloud. Cualquier capa es importante, pero cuando tienes datos almacenados en una red exterior a la tuya el cifrado, por ejemplo, es básico, ya que garantiza que ante una pérdida de información dichos datos van a ser ilegibles por terceros que los hayas requisado”, comenta Eduardo Sanz.
Lo mínimo que se les puede exigir a los proveedores de servicios cloud es que tengan la seguridad de la gestión de la capa de infraestructura cloud, que es lo que ellos proporcionan, de tal forma que el cliente cuando acceda a gestionar los servicios suyos tenga una seguridad.
Por otro lado, entornos cloud y entornos virtualizados asumen prácticamente los mismos retos de seguridad, aunque el rendimiento en los entornos virtualizados es clave.
“La seguridad es tan importante que al final tiene que tener la misma dimensión en entornos físicos que virtuales. La filosofía tiene que ser la misma, ya que los principios de seguridad no han cambiado. La arquitectura es lo que puede variar, dependiendo del cliente y de cómo aplicar la seguridad a las peculiaridades de cada entorno”, aclara el director técnico de Check Point.




















